lunes, 11 de mayo de 2009

Estefanía

En pocos días se van a cumplir dos años del día en que se apagó una llamita, y digo llamita, porque lo que era fogata, se fue consumiendo después de que a su vez, se apagara la del que fue su compañero de toda la vida.

Creo, entiendo, que no tuvo más ganas de vivir sin él, y se fue consumiendo de a poquito; para ella nada tenía sentido, por más que yo le diera ocho millones de vueltas, y la intentara rescatar del pozo no hubo caso.

Dejó la escultura, la pintura, el telar, dejó todo.

Se dejó, y me duele no haber sabido o podido levantarla de ese sitio; o tal vez ya lo tenía ella definido y no había con que darle.

Y se murió así, como si nada, como un dormirse para siempre, como una siesta eterna, sin despedirse.

Disculpen, pero este momento me duele, y me limita en muchos aspectos.

En cualquier momento vuelvo.

Mamá, vieja, te extraño mucho…..

7 comentarios:

Maricé dijo...

Ricardo, la vida, lamentablemente es muy dura y a veces injusta. Te comprendo porque cuando murió mi papá creí que no iba a superarlo. Pero me esperaba lo peor. A los pocos años se fue mi amado hermano, mi unico hermano y al año mi madre.
Tratá de recordarlos con alegria
un abrazo

polycarpo dijo...

un abrazo ricardo

con alegria, como dice marice, con alegria hay que recordar a los que amamos

Ricardo dijo...

Maricé y Leo, les agradezco los mensajes y coincido con ustedes, pero a veces cuesta, más cuando hay otras cuestiones de por medio.
Pero gracias.
Y paradoja, me escribieron desde Puelo (viví cerca de 20 años en la patagonia, y la amo) y desde Santiago del Estero, lugar que conocí hace unos años y me pudo.

CASPA DE MALDITOS dijo...

Fuerza Ricardo, un abrazo inmenso

Ricardo dijo...

Ay, Caspa, te agradezco mucho, tanto como a Maricé Y Poly; lo de ustedes ayuda y mucho; mi sustento es mi compañera que se juega la vida en cada pestañeo que yo hago, pero lo de ustedes lo siento acá, es un refresco en el almita que gente que ni me conoce, salvo por mis letras me de tanto cariño.
Gracias

Eduardo Real dijo...

La mierda... no sé que decirte. Un abrazo grande, viejo.

Ricardo dijo...

Edu, gracias cumpa, no hace falta decir nada; con la compañía alcanza. Gracias.